La Unió de Llauradors
‘Para que nuestros hijos sigan cultivando l’horta, hay que hacerla rentable’
La Unió de Llauradors

La Unió de Llauradors i Ramaders lleva 40 años al servicio de los agricultores y son una de las principales organizaciones que están asesorando en la creación del Plan de Acción Territorial de la Huerta que se aprobará en breve.

Para la Unió, la protección de l’horta pasa por la protección del labrador. Aseguran que l’horta solo puede estar viva si se traduce en una sostenibilidad medioambiental, social, paisajística y que sea rentable económicamente. ‘Eso procurará que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos puedan cultivar l’horta’, afirma Ferran Gregori, ingeniero agrícola y técnico de la Unió.

Desde la Unió de Llauradors apuntan que será la economía la que aportará la protección. ‘L’horta siempre ha sido un asunto económico y tendrá que seguir siéndolo, así habrá otros beneficios colaterales, pero la base ha de ser que sea rentable para el agricultor’ comenta Joan Ramon Peris, quien fuera el secretario general fundacional de la Unió.

Estos son los principales argumentos que esgrime la Unió de Llauradors respecto al futuro de l’horta:

Conocer la situación real de l’horta

El Plan de acción de la Huerta (PATH) que se está tramitando, debe de partir de conocer cuál es la situación real actual. Cuántos profesionales hay, qué porcentaje de tierra está arrendado, cuál es en propiedad, si está previsto el relevo generacional, la edad de los agricultores…

Proximidad sí, pero no solo proximidad

 València no es capaz de absorber todo lo que se produce en l’horta, por lo que es necesario abrirse a otros mercados nacionales y también a la internacionalización.

Producción ecológica sí, pero no solo producción ecológica

Una agricultura convencional respetuosa ha de continuar conviviendo con la agricultura ecológica, al mismo tiempo que se va formando al consumidor para que tenga una mayor cultura de consumo de productos ecológicos. 

Mayor información para el agricultor

Se aboga por que el agricultor tenga acceso a mayor información para poder planificar sus cultivos en función de la demanda. 

Formación al agricultor y al consumidor:

Una de las claves que apuntan es la profesionalización del agricultor, sin olvidar a aquellos que también trabajan la tierra. Insisten en que es necesaria la formación en dos aspectos, hacia el labrador con enseñanzas técnicas, pero también de emprendimiento, para que haga rentable su negocio. 

Y por otro lado está el consumidor que también necesita profundizar en aspectos como la proximidad, el consumo ecológico y los beneficios sociales de consumir productos de l’horta.

Des del 2011 La Unió gestiona el proyecto Puntdesabor, para el cultivo, venta directa y distribución, sin intermediarios, fundamentalmente d ehortalizas y frutas procedentes de l'agricultura ecológica i de proximidad. La apuesta d eeste proyecto pasa por los productos locales y consumo de proximidad. Las cadenas cortas de comercialización y unos precios basados en parámetros de justicia y ética desde un punto de vista agroecológico y social.

‘Para aprobarse el Plan de acción de l’Horta, ha de aprobarse la ley de l’horta, pero en la base está el plan agrario, sin un plan agrario realista, el resto de las piezas no servirán de nada’ explica Ferran Gregori.

‘El romanticismo está bien pero no salvará l’horta, si no se hiciera una cosa atractiva y viable, el agricultor dejaría de cultivarla’, concluye Joan Ramon Peris.

En unos meses verá la luz el PATH, que será el plan que, en principio, debería encauzar las nuevas perspectivas para el futuro de l’horta de València.

Visita la web